El retroceso se repite por tercer mes consecutivo y afecta a casi todos los canales, mientras el e-commerce crece y gana participación.
El consumo masivo volvió a registrar una caída en marzo y consolidó la tendencia contractiva que se viene observando desde el inicio del año. Según el último informe de Scentia, el volumen total retrocedió un 5,1% interanual, en línea con los resultados de enero y febrero.
De esta manera, el primer trimestre cerró con una baja acumulada del 3,1%, en un período que estuvo influenciado por gastos estacionales como vacaciones y el inicio del ciclo escolar, que impactaron en la capacidad de consumo de los hogares.

El análisis por canales muestra un comportamiento mayormente negativo. Los supermercados encabezaron las caídas con un descenso del 7% frente a marzo de 2025, seguidos por mayoristas (-8,8%) y autoservicios independientes (-5,1%). También retrocedieron los kioscos y comercios tradicionales (-4,5%).
En contraste, el e-commerce volvió a destacarse como el único canal con crecimiento, con una suba del 34,3% interanual, mientras que farmacias mostró una leve mejora del 0,9%, ubicándose entre los pocos segmentos en terreno positivo.

A nivel de categorías, el informe señala que, con la excepción del canal online —donde todas las canastas registraron variaciones positivas— y de supermercados —donde se observaron caídas generalizadas—, el resto de los canales presentó desempeños mixtos. En este sentido, se destacaron algunos signos de recuperación en rubros específicos, como bebidas dentro del canal kioscos y tradicionales, y ciertas categorías en farmacias.
El comportamiento del consumo refleja un escenario de ajuste, en el que los hogares priorizan el gasto y reorganizan sus compras en función de precios y necesidades. En este contexto, el precio promedio ponderado del consumo masivo mostró una suba interanual del 20,4%, por debajo del índice de precios al consumidor (IPC), que en el mismo período alcanzó el 32,6%.

De cara a los próximos meses, desde Scentia señalan que la evolución del consumo estará atada a la dinámica inflacionaria. En ese sentido, una desaceleración sostenida de los precios podría comenzar a generar condiciones para una recuperación gradual de la demanda.




