La demanda en la primera mitad del año.
En una reciente reunión federal del sector, Ricardo Zorzón, presidente de FASA, informó sobre una notable caída en la demanda de ciertos alimentos, destacando que algunos productos lácteos han visto una reducción de hasta el 50% en las ventas durante la primera mitad de 2024. Esta baja en el consumo se refleja en una tendencia general de disminución de ventas en supermercados y autoservicios.
El informe de la consultora Scentia revela que el consumo masivo ha disminuido un 12,5% en junio en comparación con el año anterior, profundizando la baja observada en mayo. En el acumulado de los primeros seis meses del año, la caída es del 8,5% respecto al mismo período del año anterior.
Desglosando por canales de venta, los autoservicios registraron una caída del 14,6% en el consumo, mientras que los supermercados de cadena vieron una disminución del 10,3%. En el acumulado del primer semestre, los supermercados experimentaron una retracción del 10%, y los autoservicios del 7%.
Los productos más afectados por la caída en la demanda incluyen alimentos impulsivos (-21%), bebidas alcohólicas (-19,6%), bebidas sin alcohol (-16,2%), productos de limpieza de ropa y hogar (-12,4%), y artículos de higiene y cosmética (-11,3%). Los lácteos, como yogur y manteca, son los más golpeados, mientras que la margarina ha visto un aumento del 20%, ya que los consumidores se han inclinado hacia opciones más económicas.
Zorzón también comentó sobre la inflación, que en los últimos 12 meses alcanzó un 250%. A pesar de las dificultades, el titular de FASA destacó que las políticas económicas del Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) han logrado desacelerar la inflación, lo cual es un avance significativo, aunque aún es incierto el impacto futuro en el consumo.
En cuanto a la inflación mayorista, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó una desaceleración en junio, con un aumento del 2,7% en comparación con el mes anterior. En el primer semestre del año, los precios mayoristas crecieron un 50,5%, por debajo de la inflación general.
El escenario muestra una tendencia hacia la desaceleración de la inflación mayorista, la cual podría replicarse en el consumo minorista, ofreciendo una ligera esperanza para la reactivación del mercado en el segundo semestre del año.
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