El ejecutivo de NielsenIQ habló sobre la fragmentación del consumo y los cambios en los hábitos de los hogares argentinos.
La evolución del consumo, el impacto de las restricciones económicas sobre los hogares y los cambios en los hábitos de compra fueron algunos de los ejes abordados por Walter Vargas durante su participación en el 24° Retail Day. Bajo el título «Consumo con billeteras condicionadas, cada peso tiene una historia», el director comercial retailers de NielsenIQ analizó cómo las diferencias económicas están generando comportamientos de compra cada vez más fragmentados dentro del mercado argentino.
Al comienzo de la charla, Vargas sostuvo que actualmente conviven «dos Argentinas» con realidades de consumo muy diferentes. Mientras algunos segmentos recuperan capacidad de gasto y vuelven a consumir experiencias, otros hogares continúan priorizando promociones, cercanía y compras de reposición. Allí mencionó variables como la desaceleración de la inflación, la recuperación del turismo y el crecimiento de algunos rubros vinculados a tecnología, créditos hipotecarios y patentamientos.
Sin embargo, también advirtió sobre el deterioro de la capacidad de compra en una gran parte de la población. Según explicó, más del 70% de los hogares vive con ingresos inferiores a 1,9 millones de pesos mensuales y el consumo todavía no logra recuperar la caída registrada durante 2024.
Para explicar esta fragmentación, Vargas utilizó dos perfiles de consumidores: Pilar y Florencia. Mientras Pilar representa a hogares con mayor capacidad de consumo y acceso a experiencias, viajes y bienes durables; Florencia refleja a familias que priorizan compras diarias, promociones y precios bajos para sostener el consumo cotidiano.

A partir de allí, el ejecutivo explicó que esta diferencia también impacta directamente sobre la dinámica de los distintos canales comerciales. En ese sentido, destacó que los tickets pequeños dentro del supermercadismo son los que más vienen cayendo, especialmente en los hogares con menor capacidad adquisitiva.
Por otra parte, el director comercial retailers de NielsenIQ sostuvo que el precio y las promociones se consolidaron como los principales factores de decisión dentro de las compras. Allí señaló que el 85% de los consumidores elige dónde comprar en función de esos dos atributos.
Además, explicó que actualmente más del 60% de los shoppers organiza sus compras según las promociones disponibles y que el volumen de productos vendidos bajo promociones creció fuertemente durante el último año. Según indicó, los consumidores priorizan especialmente descuentos directos y beneficios inmediatos sobre otro tipo de promociones complejas.
Otro de los focos de la charla estuvo vinculado al crecimiento de los canales de cercanía y formatos alternativos. Vargas destacó especialmente la recuperación de almacenes y autoservicios independientes, impulsados por consumidores que priorizan cercanía, precios más bajos y compras de reposición más frecuentes.
En paralelo, también analizó el crecimiento sostenido del e-commerce y de las aplicaciones de delivery. Allí explicó que las plataformas digitales continúan expandiendo su participación dentro del consumo y sostuvo que este fenómeno llegó para quedarse. Además, Vargas sostuvo que las decisiones de compra ya no responden únicamente al precio, sino también a cuestiones emocionales y aspiracionales vinculadas al disfrute y las experiencias personales. «Ya no es un mundo de posesiones, sino de vivencias», afirmó al analizar el comportamiento de las generaciones más jóvenes.
Finalmente, el ejecutivo de NielsenIQ sostuvo que las marcas deberán adaptarse a consumidores cada vez más fragmentados, donde cada compra implica prioridades, renuncias y decisiones distintas según el perfil económico de cada hogar. «El partido se juega día a día», concluyó.





