TAK propone una nueva categoría en la Argentina: cobertura alimentaria estructurada para proteger a las familias cuando una contingencia laboral interrumpe el ingreso.
Santiago Tarquino es fundador de TAK, la primera cobertura alimentaria estructurada del país, una solución pensada para garantizar el acceso a alimentos en los hogares cuando un accidente impide continuar trabajando.
Con alcance nacional y un modelo que integra protección social, logística directa desde fábrica y servicios complementarios, se impulsa esta propuesta que busca resolver una falla estructural del sistema tradicional: asegurar la comida, incluso cuando el ingreso se interrumpe. Para conocer más sobre esta iniciativa hablamos mano a mano con Tarquino.

—¿Cómo surge TAK y qué situación concreta buscó resolver desde su inicio?
—TAK surge de una observación simple: cuando una persona deja de trabajar por un accidente, el ingreso se interrumpe, pero la necesidad de comer no. Detectamos una falla estructural en el sistema tradicional. Las coberturas económicas existen, pero no garantizan algo esencial: la alimentación inmediata del hogar. Desde el inicio, el interés social estuvo por encima del económico. La prioridad fue diseñar un modelo sostenible que asegure que, ante una contingencia, ninguna familia quede sin comida. Así nace TAK: la primera cobertura alimentaria estructurada de la Argentina.
—¿Qué tipo de situaciones busca cubrir el servicio de cobertura alimentaria?
—TAK se activa ante accidentes que impidan al sostén del hogar continuar trabajando. Está pensada especialmente para contingencias laborales que generan interrupción de ingresos, tanto en trabajadores formales como en personas en situación de informalidad. Esa inclusión es clave. El sistema tradicional deja afuera a millones de personas que no acceden a coberturas formales. TAK fue diseñado para ser accesible y universal.
—¿A quiénes está dirigida la propuesta: personas, empresas o ambos públicos?
—La propuesta es para ambos públicos. Puede ser contratada por personas de manera individual, incluyendo trabajadores independientes o informales, y también por empresas, mutuales y organizaciones que desean ofrecer una protección concreta a sus colaboradores. El modelo permite escalar socialmente y adaptarse a cualquier persona mayor de edad.
—¿Qué incluye la cobertura alimentaria en términos generales?
—Incluye un módulo alimentario diseñado para cubrir gran parte de las necesidades de una familia tipo durante el período de inactividad laboral. El diferencial es que los alimentos van directamente desde las fábricas a la persona, sin intermediarios comerciales.
Eso permite:
- Mejor calidad.
- Mejor costo.
- Mayor eficiencia logística.
No entregamos dinero. Entregamos alimentos concretos que llegan al hogar y garantizan seguridad básica real.
—¿De qué manera funciona el acceso al servicio para los usuarios?
—El acceso es simple y digital. La suscripción se realiza a través de una plataforma online y, una vez activado el servicio, el sistema queda disponible ante cualquier contingencia cubierta. TAK opera con un modelo logístico que permite entregar los módulos alimentarios directamente en el domicilio del beneficiario, asegurando rapidez y previsibilidad.
—¿Qué diferencia a TAK de otras soluciones sociales o de seguros tradicionales?
—El principal diferencial es el enfoque concreto sobre la alimentación. No depende de intermediarios comerciales. Integra cobertura alimentaria con seguro de vida y servicios complementarios. Es nueva categoría: protección alimentaria estructurada. Esto permite que la ayuda llegue en forma directa y efectiva, sin diluirse en mecanismos financieros.
—¿Cuáles son los próximos proyectos para este 2026?
—En 2026 el foco está en consolidar la expansión nacional, profundizar alianzas y mejorar la calidad nutricional de los módulos alimentarios. También estamos trabajando en muchos beneficios dentro del concepto de seguridad básica, ampliando la protección para las familias que están adheridas al sistema.
En un escenario de alta vulnerabilidad económica, TAK apuesta a consolidar una nueva forma de protección: menos promesas abstractas y más seguridad básica real para todas las familias argentinas.
La nota fue publicada en la edición de marzo de Revista RETAIL.




