La ejecutiva detalla cómo la tecnología y el monitoreo en tiempo real impactan en la operación y la prevención de pérdidas en las cadenas.
En el marco del Mes de la Mujer, presentamos una serie de entrevistas a mujeres líderes que ocupan posiciones estratégicas en empresas vinculadas al sector. La propuesta busca visibilizar el rol femenino en áreas clave como tecnología, operaciones y gestión comercial, en un escenario donde el retail enfrenta mayor presión sobre costos, eficiencia y control. En esta oportunidad, Clara Kennedy, CEO de ADT para Argentina y Uruguay, comparte con WebRetail su mirada sobre cómo la centralización, la automatización y el monitoreo en tiempo real están redefiniendo la forma en que las cadenas gestionan sus sucursales.
—Desde su rol en ADT, ¿cuáles son hoy las principales necesidades que observa en las cadenas de retail en materia de seguridad, operación y continuidad del negocio, en un contexto de mayor presión sobre costos y eficiencia?
—Hoy el retail está enfrentando un desafío muy concreto: hacer más con menos. Gestionar múltiples sucursales, muchas veces con equipos rotativos y estructuras ajustadas, obliga a ordenar procesos y ganar eficiencia sin resignar control.
Lo que más vemos es la necesidad de centralizar la gestión. Las cadenas ya no pueden depender de cómo opera cada tienda de manera aislada; necesitan una mirada integral que les permita saber en tiempo real qué está pasando en cada punto de venta. Esto incluye: tener visibilidad sobre aperturas y cierres, armado y desarmado de sistemas, actividad diaria y cualquier desvío operativo. También contar con videovigilancia accesible, que registre y que permita acceder rápidamente a la información ante un incidente.
Otro punto clave es la administración remota de accesos. En un contexto de alta rotación de personal y proveedores, poder habilitar o deshabilitar ingresos sin depender de la presencia física se vuelve fundamental. Y, por supuesto, la automatización. Rutinas como los cierres diarios no deberían depender exclusivamente del criterio individual. Automatizar estos procesos reduce errores, baja costos y asegura mayor consistencia. En definitiva, el retail hoy necesita integrar seguridad y operación bajo una misma lógica: más control, más eficiencia y mayor continuidad del negocio en cada ubicación.
—En el trabajo con tiendas, sucursales y redes distribuidas, ¿qué valor diferencial busca aportar hoy ADT para acompañar al retail más allá de la instalación de sistemas de seguridad tradicionales?
—Hoy nuestro valor para el retail no pasa solo por instalar alarmas, sino por ayudar a gestionar mejor una red completa de sucursales. Lo que ofrecemos es una solución que combina seguridad con eficiencia operativa y control centralizado. A través de la Consola Empresarial, las cadenas pueden administrar todas sus tiendas desde una única plataforma en la nube, de forma visual e intuitiva.
En lugar de tener sistemas aislados en cada punto de venta, pueden ver en un mismo entorno qué locales están abiertos, cuáles cerrados, si alguno está fuera de horario o si existe alguna anomalía. Esa visibilidad cambia la forma de operar.
Además, el acceso a cada sucursal es directo y simple: se puede revisar el estado del sistema, las cámaras, los accesos o cualquier alerta sin procesos complejos. Si aparece una falla, el sistema la identifica claramente, lo que permite gestionar el servicio técnico de manera más ágil y ordenada.
También incorporamos reportes automáticos de aperturas, cierres y armados/desarmados, que ayudan a estandarizar procesos y detectar desvíos. A eso se suma la posibilidad de administrar accesos en forma remota —clave en contextos de alta rotación de personal— y automatizar rutinas, como los cierres diarios, para reducir errores humanos. Incluso se pueden configurar notificaciones automáticas ante eventos relevantes, como cortes de energía, lo que permite actuar con rapidez.
En definitiva, acompañamos al retail con una solución que no solo protege, sino que permite optimizar la operación de toda la red. La seguridad deja de ser un sistema aislado y se convierte en una herramienta de gestión para -también- potenciar otros sectores operativos, como Ventas, Recursos Humanos, Producto, etc., facilitando información y control en tiempo real en cada punto estratégico.
—¿Cómo impactan la tecnología, la analítica y los sistemas de monitoreo en tiempo real en la forma en que el retail gestiona sus operaciones, la prevención de pérdidas y la experiencia en tienda?
—Hoy la tecnología, la analítica y el monitoreo en tiempo real están cambiando la forma en que el retail gestiona su operación diaria. Ya no se trata solo de reaccionar ante un incidente, sino de anticiparse, tomar decisiones con datos y ganar eficiencia.
El monitoreo en tiempo real permite que los equipos operativos tengan una visión centralizada de todas sus sucursales desde un único entorno. Eso significa poder detectar desvíos, identificar situaciones fuera de lo previsto y actuar rápidamente, sin depender exclusivamente de visitas presenciales o reportes manuales.
En materia de prevención de pérdidas, la analítica de video marca un antes y un después. No solo registra lo que sucede, sino que aporta información concreta: comportamientos inusuales, zonas críticas dentro de la tienda, flujos de clientes o patrones que antes pasaban desapercibidos. Esto permite tomar decisiones en con evidencia y no con suposiciones, mejorando la prevención tanto interna como externa.
Además, estas herramientas también impactan en la experiencia en tienda. Funcionalidades como el mapeo de calor, el conteo de personas o el monitoreo de filas ayudan a entender cómo se mueve el cliente, dónde se generan cuellos de botella y cómo optimizar la disposición del espacio y los recursos. La seguridad y la operación dejan de ser compartimentos aislados y empiezan a contribuir directamente a la experiencia del consumidor.
—Un punto interesante es que el retail tiene una fuerte presencia de mujeres en roles de operaciones y prevención de pérdidas. La tecnología les brinda mayor visibilidad, más autonomía y datos objetivos para liderar equipos distribuidos. Eso fortalece su capacidad de gestión.
—En definitiva, la tecnología no solo mejora la seguridad: redefine la manera en que el retail opera y eleva la experiencia en cada punto de venta. Desde su experiencia como mujer en una empresa tecnológica y de servicios para el retail,
—¿Qué desafíos encontró en su desarrollo profesional y qué aprendizajes considera clave para construir un rol de liderazgo en este sector?
—En el sector tecnológico aplicado al retail, el camino no siempre es lineal para las mujeres. Muchas veces el desafío tiene que ver con ganar visibilidad, ocupar espacios técnicos donde históricamente predominan perfiles masculinos y, en algunos casos, sentir que hay que demostrar el doble la propia capacidad.
Lejos de verlo como un obstáculo, creo que esos desafíos terminan siendo grandes escuelas. En lo particular, me impulsaron a fortalecer mi conocimiento técnico, a prepararme mejor y, sobre todo, a comunicar con claridad y seguridad. Entender el negocio en profundidad y participar activamente en las decisiones estratégicas es clave para construir un liderazgo sólido en este sector, independientemente si una persona es hombre o mujer.
Asimismo, el crecimiento profesional se potencia cuando se generan espacios que habilitan la participación de otras mujeres, contribuyendo a un liderazgo más diverso y enriquecedor.
—En el marco del Día Internacional de la Mujer, ¿qué prácticas o iniciativas cree que son necesarias para que más mujeres puedan desarrollarse y acceder a posiciones de decisión dentro de empresas de tecnología y servicios vinculadas al retail?
—Para que más mujeres accedan a roles de decisión en empresas tecnológicas vinculadas al retail, es clave impulsar tres acciones: formación técnica y de liderazgo, programas de mentoring y procesos de promoción transparentes. A esto se suma la necesidad de crear entornos inclusivos y visibilizar modelos femeninos de referencia, lo que promueve el desarrollo y participación activa de más mujeres en
posiciones estratégicas.
En síntesis, la integración entre seguridad, tecnología y gestión operativa aparece hoy como un eje estratégico para el retail. La centralización de procesos, el monitoreo en tiempo real y la automatización no solo permiten reducir errores y optimizar costos, sino también tomar decisiones con mayor respaldo de datos. En ese escenario, el liderazgo adquiere un rol clave para impulsar transformaciones que atraviesan toda la organización y fortalecen la continuidad del negocio en cada punto de venta.






