Todas las industrias pymes registraron crecimiento en enero, aunque operaron al 59% de su capacidad instalada.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) aseguró que la producción manufacturera de las pymes creció un 12,2% interanual en enero, aunque aún no recuperó los niveles previos a la fuerte caída de 2024, cuando la actividad se desplomó un 30%. En la comparación mensual desestacionalizada, el avance fue del 4,8%, reflejando un repunte en la industria. A pesar del crecimiento, las pymes operaron al 59% de su capacidad instalada, lo que indica que persisten desafíos en la recuperación del sector.
Dentro del análisis por rubros, el sector de Alimentos y bebidas mostró una suba del 4,2% interanual y del 3,3% respecto a diciembre de 2024. Este incremento se dio en un contexto de menor circulación por vacaciones y promociones comerciales que impulsaron la demanda. Sin embargo, la capacidad operativa del sector cayó al 59,4%, por debajo de diciembre y 16,5 puntos menos que un año atrás. Empresarios del rubro destacaron el impacto de la estabilidad de la inflación, aunque alertaron sobre el aumento de costos fijos y la presión impositiva.
Las pymes de supermercados y alimentos enfrentan un escenario mixto: mientras algunas lograron sostener ventas con estrategias comerciales y promociones, otras vieron afectada su rentabilidad por la incertidumbre en los precios de insumos y el alto costo logístico. La falta de acceso al crédito sigue siendo un obstáculo para muchas empresas, que deben optimizar su estructura de costos para mantener márgenes de rentabilidad.
En este contexto, la industria en general sigue lidiando con desafíos estructurales que limitan su recuperación. La falta de ventas es la principal preocupación para el 39,9% de los empresarios, mientras que los costos elevados de producción afectan al 37,3% de las industrias. En el sector de alimentos y supermercados, la carga impositiva y el encarecimiento de insumos importados han restringido la competitividad de muchas empresas.
Para hacer frente a estas dificultades, las pymes han implementado estrategias como la diversificación de productos y la reducción de costos operativos. Un 30,8% de las firmas optó por explorar nuevos mercados, mientras que el 22% ajustó su logística y eficiencia interna. Con la expectativa de que la demanda se estabilice en los próximos meses, el desafío del sector será sostener la recuperación sin trasladar de manera abrupta los aumentos de costos al consumidor.




