El consumo de lácteos en Argentina creció un 15% en el primer cuatrimestre de 2025, aunque sigue por debajo de niveles históricos, mientras la producción avanza con fuerte crecimiento.
Después de un 2024 marcado por una caída significativa en el consumo de lácteos, el primer cuatrimestre de 2025 mostró una recuperación importante en el sector, aunque los niveles aún permanecen por debajo de los observados hasta 2023. Según datos de ventas de abril, el volumen total comercializado creció un 2,8% respecto al mes anterior, consolidando una tendencia positiva que se venía registrando desde meses anteriores.
Desde la Organización de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) destacaron que el aumento del consumo se refleja en diversos productos, con un crecimiento del 15,4% en las ventas interanuales y un aumento del 14% en el consumo doméstico durante los primeros cuatro meses del año. Los productos que mostraron mayor dinamismo fueron la manteca, la leche en polvo y los quesos de baja humedad, mientras que los postres y flanes apenas crecieron.
Sin embargo, el sector enfrenta desafíos. La caída de los ingresos reales en amplios sectores de la población, junto con el aumento de la venta informal y la competencia de productos sustitutos más económicos, limitan el potencial de crecimiento. Además, el consumo se concentró en productos lácteos con menor procesamiento, como la leche fluida y en polvo, en detrimento de productos con mayor valor agregado como quesos y yogures.
El consumo total sigue muy por debajo de los niveles que se registraban hace dos décadas, cuando se superaban ampliamente los 180 litros equivalentes de leche por habitante al año. Esta situación está ligada a la pérdida del poder adquisitivo, que no solo redujo el volumen consumido, sino que también impactó negativamente en la facturación del sector, evidenciada en valores de mercado relativamente bajos en dólares.
Para el sector productivo, 2025 se perfila como un buen año. Según el analista José Quintana, «lo importante no es solo el precio sino el volumen, y este año hay leche y precio». En abril, la producción aumentó un 15% respecto al año pasado, y las condiciones climáticas favorables junto con un precio estable para los granos y la leche impulsan la expectativa de un crecimiento sostenido durante el resto del año.
Fuente: Clarín




