El escritor analizó el deterioro de la clase media y el impacto en la identidad nacional.
El lunes 21 de abril, Guillermo Oliveto presentó su nuevo libro Clase media – Mito, Realidad o Nostalgia en un encuentro que contó con la participación del periodista Jorge Fernández Díaz. Durante la charla, el autor explicó los motivos que lo llevaron a profundizar en el tema, al que ya había abordado en trabajos anteriores, pero que ahora retoma con una mirada más reflexiva.
Oliveto sostuvo que, a través de encuestas y estudios de campo realizados con equipos de sociólogos, psicólogos y analistas, detectaron que muchos integrantes de la clase media baja ya no se autoperciben como tales. En su lugar, se definen como «clase trabajadora», «remadora» o incluso como parte de una «pobreza intermitente». Para el autor, estas respuestas expresan un sentimiento de pérdida de estatus y una transformación identitaria.
Según el análisis presentado, la clase media pasó de representar el 75% de la población en los años 70 a un 43% en la actualidad. De ese total, una gran parte ya no se reconoce como clase media, lo que para Oliveto implica una ruptura en el ADN cultural del país. También alertó sobre el impacto de la informalidad laboral, que alcanza al 42% del empleo, y describió las consecuencias que esto tiene en la calidad de vida y en la posibilidad de proyectar a futuro.
El autor destacó que los valores tradicionales asociados a este sector —como el mérito, el esfuerzo y la defensa de la propiedad— están siendo puestos en tensión por una realidad económica que dificulta sostenerlos. A modo de ejemplo, mencionó que el sueño de acceder a una vivienda propia fue reemplazado, en muchos casos, por la expectativa de poder mantener el consumo básico.
Finalmente, remarcó el potencial económico de Argentina en sectores como la energía, la minería, el agro y la industria del conocimiento. Advirtió que si no se logra distribuir esa riqueza de forma equitativa, el país podría alejarse aún más de su tradición de movilidad social. En ese sentido, señaló que el debate pendiente es cómo hacer llegar los beneficios del crecimiento a los sectores más postergados




