Fue directivo de Swift, protagonizó una denuncia por corrupción en los 90 y relató su trayectoria en un libro publicado este año.
Carlos Oliva Funes, referente de la industria cárnica argentina y exCEO de Swift, murió el 15 de mayo en Nueva York, a los 82 años. Nacido en Córdoba, se formó en Administración de Empresas y desde joven se vinculó al sector agroindustrial. En 1977 integró el grupo que adquirió Swift-Armour, una de las principales plantas frigoríficas del país, y tres años después fue designado CEO por la multinacional Campbell Soup, que había comprado la compañía. Desde ese rol lideró una modernización de la empresa, con fuerte inversión en tecnología y exportaciones, incluyendo una nueva planta en Rosario.
Durante la gestión de Raúl Alfonsín, Oliva Funes promovió una inversión millonaria en Swift mediante la compra de bonos de deuda pública. El plan contemplaba importar maquinaria para exportar carne a Estados Unidos, pero con el cambio de gobierno, el proceso quedó trabado. Según relató en su libro Un disparo en la oscuridad, la gestión menemista sumó obstáculos al trámite y derivó en un pedido de sobornos por parte del entorno presidencial. El caso fue denunciado ante la embajada estadounidense y se transformó en un escándalo conocido como el Swiftgate, que culminó con la salida de Emir Yoma y Antonio Erman González del gabinete.
Oliva Funes también denunció en su libro el funcionamiento discrecional de la asignación de la cuota Hilton, clave para exportar carne a Europa, y cuestionó las presiones durante el kirchnerismo. En particular, recordó una llamada de Julio De Vido en 2006 anticipando una intervención de Guillermo Moreno, lo que calificó como uno de los motivos que lo llevaron a alejarse definitivamente del país. En 2005 vendió sus plantas a Friboi, actual JBS, y más tarde fundó el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), que presidió durante varios años.
En sus últimos años, Oliva Funes participó como director del Frigorífico Rioplatense, volvió a trabajar junto a su histórico socio Rodolfo Costantini y se instaló en República Dominicana, donde mantuvo vínculos con figuras internacionales como Bill Clinton y Mauricio Macri. Aunque se alejó de la vida pública, continuó activo en el mundo empresarial. Su libro, publicado por Galerna en 2025, combina relatos empresariales, tensiones políticas y episodios personales, como el asesinato de su primera esposa en 1976 y cómo logró salvar a su hija en ese contexto.
Su muerte fue despedida con dolor por referentes del sector y allegados. El Frigorífico Rioplatense expresó sus condolencias mediante un comunicado y su socio Costantini lo despidió con un mensaje emotivo. También lo recordaron sus hermanos y sobrinos, destacando los momentos compartidos en familia. Con una trayectoria marcada por la innovación, la denuncia de la corrupción y el impulso a las exportaciones, Oliva Funes dejó una huella profunda en la historia del comercio cárnico argentino.
Fuente: Infobae




