El inicio de 2026 mostró una fuerte retracción del consumo en autoservicios, con caída en volumen, menor cantidad de tickets y una facturación sostenida principalmente por el aumento de precios.
Luego de un diciembre impulsado por la estacionalidad de fin de año, el inicio de 2026 mostró una fuerte retracción del consumo en autoservicios. En enero, el consumo masivo registró una caída del 12,5% respecto del mes anterior y una baja del 10,8% en la comparación interanual, consolidando un escenario de menor volumen de ventas.
En términos de facturación, el retroceso mensual fue del 13%, mientras que frente a enero de 2025 se observó un incremento del 12,2%, explicado principalmente por el efecto precio. Durante el mes, los precios de la canasta de consumo masivo aumentaron en promedio un 2,6%, mientras que la variación interanual se ubicó en 20,5%.

El ticket promedio alcanzó los $10.063, con una caída del 6,1% respecto de diciembre. Esta baja se explicó por una menor cantidad de productos por compra y una reducción en la frecuencia de visita a los puntos de venta. La cantidad total de tickets cayó 7,3% en la comparación mensual y 8,8% frente al mismo mes del año anterior, mientras que las unidades por ticket disminuyeron 4% respecto de diciembre.
Diferencias regionales y por formato
El desempeño fue negativo tanto en el Área Metropolitana como en el interior del país. El AMBA registró la mayor caída intermensual del consumo, mientras que el interior mostró una contracción más moderada, en parte amortiguada por el impacto de la temporada turística de verano.
Por formato, todos los canales presentaron retrocesos en consumo y facturación frente a diciembre. En la comparación interanual, los autoservicios independientes fueron los más afectados, consolidándose como el formato con mayor pérdida de desempeño, mientras que los autoservicios chicos y medianos mostraron caídas algo más contenidas.
Alimentos y bebidas concentraron la mayor parte del gasto
Al analizar la composición de la canasta, alimentos representaron el 53,9% de la facturación en enero, seguidos por bebidas, con el 28,9%. En términos de consumo, las bebidas concentraron el 54,3% del volumen total, mientras que los alimentos explicaron el 37,8%. Las categorías de cuidado personal y limpieza mantuvieron participaciones menores, con variaciones marginales respecto del año anterior.
En cuanto a la evolución de precios por familia, limpieza encabezó los aumentos intermensuales con una suba del 3,2%, seguida por alimentos (2,6%), cuidado personal (2,4%) y bebidas (1,6%).
Cosmética y congelados lideraron los aumentos de precios
Dentro de las subfamilias, cosmética encabezó las subas de precios en enero, con un incremento intermensual del 6,9%, seguida por congelados, que registró un aumento del 4,1% respecto de diciembre. También se destacaron cuidado del hogar y del auto (3,9%), merienda y desayuno (3,2%) y copetín (2,9%).
En contraste, algunas categorías mostraron ajustes más moderados e incluso bajas puntuales en el mes, aunque mantuvieron variaciones positivas en la comparación interanual, reflejando un contexto de precios todavía elevados y un consumo que continúa ajustándose.
Un comienzo de año marcado por la cautela
En síntesis, enero dejó un escenario de fuerte contracción del consumo en volumen, con menor frecuencia de compra y tickets más bajos. La facturación se sostuvo principalmente por los aumentos de precios, en un contexto en el que los hogares continúan priorizando gastos y ajustando hábitos de consumo frente a un panorama económico aún restrictivo.






