Aunque sigue por debajo del 2023.
Tras un primer semestre marcado por la caída en el consumo de lácteos, julio trajo consigo señales de recuperación en el sector. De acuerdo con un informe reciente del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), las ventas en el mes de julio experimentaron un aumento mensual del 28% en volumen y del 25,1% en litros de leche equivalentes. Esto se tradujo en una subida del 21% en el promedio diario de litros de leche equivalentes a productos lácteos comprados.
A pesar de esta mejora mensual, cuando se compara con julio de 2023, los resultados aún muestran una leve caída del 0,1% en volumen, aunque con una ligera mejora del 0,2% en litros de leche equivalentes. Este dato es especialmente relevante si se tiene en cuenta que, en junio, la comparación interanual había registrado bajas mucho más pronunciadas: 23,5% en volumen y 20,4% en litros de leche equivalentes.
«Claramente puede verse que en julio 2024 el valor se iguala a julio de 2023 y 2022, denotando una importante recuperación de los niveles de consumo», destaca el informe de la organización láctea.
El acumulado de los primeros siete meses del año aún refleja una contracción, con una reducción del 14,8% en volumen y del 12% en litros de leche equivalentes. Sin embargo, el dato de julio podría marcar un cambio de tendencia, señalando un posible punto de inflexión si el consumo continúa recuperándose en los próximos meses.
Esta tendencia de recuperación también se ve respaldada por otros indicadores económicos. Según el Índice de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el consumo interno en general aumentó un 1,8% en julio en comparación con el mes anterior, aunque sigue un 5,6% por debajo de los niveles de julio de 2023. La desaceleración en la caída interanual sugiere que el mercado podría estar encaminándose hacia una recuperación.
De igual manera, la consultora Focus Market reportó que, aunque las ventas en el comercio masivo bajaron un 0,2% en julio en comparación con junio, la disminución interanual fue del 10,6%, una cifra que, aunque negativa, muestra una menor contracción que en meses anteriores.
En resumen, aunque el consumo de lácteos en Argentina aún no alcanza los niveles del año pasado, los datos de julio ofrecen un atisbo de esperanza, marcando el inicio de una posible recuperación en el sector.




