Análisis de Mariela Mociulsky – CEO de Trendsity
De acuerdo a nuestras investigaciones en Trendsity, observamos que el diseño de experiencia de compra hecho a medida de las personas empieza a cambiar en sintonía con una nueva etapa donde cada vez más decisiones de compra serán delegadas a asistentes inteligentes capaces de interpretar necesidades, comparar opciones y concretar la transacción sin intervención humana.
Hasta ahora, el consumidor era el protagonista de todo el recorrido comercial: entraba a Google, buscaba, comparaba precios, visitaba distintos sitios, leía opiniones y finalmente decidía. Toda la experiencia digital estaba diseñada para convencer a una persona; sin embargo, ese modelo empieza a cambiar.
Para dar ejemplos concretos, Visa acaba de presentar Intelligent Commerce, una plataforma que permite que agentes de IA realicen compras utilizando credenciales de pago reales. El usuario define preferencias, presupuesto o restricciones y el asistente puede buscar, comparar y pagar en su nombre.
En Sudáfrica, la cadena de supermercados Pick n Pay lanzó Penny, un asistente que acepta pedidos por voz, listas escritas a mano o incluso una foto del interior de la heladera para sugerir automáticamente una compra personalizada según hábitos, presupuesto e historial.
En el mundo del retail tecnológico, Newegg ya permite conversar con un asistente que recomienda productos, compara especificaciones y completa toda la compra dentro de una conversación, sin necesidad de recorrer páginas ni filtros.
En América Latina también empiezan a verse señales. Mercado Libre viene incorporando asistentes basados en IA para ayudar a encontrar productos y resolver dudas dentro de la plataforma. Aunque todavía no realizan compras de manera autónoma, muestran la dirección hacia la que evoluciona el comercio digital: menos navegación y más delegación.
El cambio parece pequeño, pero modifica toda la lógica del marketing digital. Si la norma hasta ahora fue que las marcas optimizaran SEO para aparecer en Google y UX para convencer usuarios, desde Trendsity advertimos que deberán preguntarse si su producto es comprensible para una inteligencia artificial.
Ese nuevo «cliente» no se deja seducir por un banner ni por un diseño atractivo: decide en función de datos, contexto y confianza.
«El próximo desafío del marketing probablemente ya no sea conquistar consumidores, sino construir marcas que también sepan dialogar con las inteligencias artificiales que comprarán en su nombre», concluye Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity.






