Gancia, Amargo Obrero, Hesperidina y Pineral forman parte de la historia de una costumbre que se mantiene vigente y que también encontró nuevas expresiones en la coctelería.
Cada 19 de septiembre se celebra el Día Mundial del Aperitivo, una fecha que pone en agenda una costumbre que forma parte de la cultura gastronómica argentina. Con distintas historias y perfiles, Gancia, Amargo Obrero, Hesperidina y Pineral son algunas de las bebidas que acompañaron este ritual a lo largo de generaciones y que actualmente también tienen presencia en las barras de coctelería.
La tradición convive hoy con nuevas formas de consumo. Los aperitivos que históricamente se tomaron con soda, gaseosas o hielo también son utilizados como ingredientes para cócteles, en propuestas que combinan recetas clásicas con nuevas preparaciones.
Gancia, más de 90 años en Argentina
Con origen en Italia y más de 90 años de presencia en Argentina, Gancia se incorporó a la cultura local del aperitivo a través de su clásico Americano, elaborado con una combinación de más de 15 hierbas provenientes de distintos continentes.
La marca también amplió su propuesta con variedades como Gancia Hibiscus, que incorpora flor de hibiscus, y Gancia Sin Alcohol, una alternativa 0.0% que retoma el perfil del Americano con soda y limón.
En la coctelería, Gancia fue utilizada en preparaciones como Pato de Mogotes y Gancia Batido Gelato, creadas por Tiki Bar, y en el Rosé Spritz, desarrollado por Sabrina Traverso con Gancia Hibiscus, frambuesa, hinojo y espumante.
Amargo Obrero, de Rosario a las barras
Amargo Obrero nació en Rosario en 1887, creado por Pedro Calatroni y Antonio Tacconi. Vinculado desde sus comienzos con la cultura popular y el mundo del trabajo, con el tiempo se convirtió en una bebida asociada con la identidad rosarina y argentina.
El aperitivo también obtuvo reconocimientos internacionales. En 2025, Taste Atlas lo ubicó en el tercer puesto de su ranking global de licores herbales, entre 90 bebidas y como el único representante argentino.
Su perfil herbal y amargo también se incorporó a la coctelería contemporánea. Entre las preparaciones se encuentran el Julep de D10S, creado por Tres Monos, y el Julep de Rambla, de Tiki Bar.
Una de las formas tradicionales de consumirlo es el Pico y Pala, que combina Amargo Obrero con gaseosa de pomelo, hielo y una rodaja de pomelo rosado.
Hesperidina, una marca con más de 160 años
Hesperidina fue creada en 1864 por Melville Sewell Bagley y se convirtió en el primer producto patentado de Argentina. Su elaboración se basa principalmente en la corteza de naranjas amargas, que le aportan su perfil cítrico, acompañado por matices frutales.
Por sus características, la bebida puede combinarse con agua tónica o gaseosa lima limón, además de utilizarse en diferentes preparaciones de coctelería.
Entre las propuestas actuales se encuentra AM, de Sabrina Traverso, que combina Hesperidina con Bombay Sapphire, maracuyá y nuez pecán. También se mantiene la preparación clásica de Hesperidina con tónica, hielo y una rodaja de limón.
Pineral y la tradición de los bitters
Pineral nació hace más de 150 años de la mano de Hermenegildo Pini, a partir de la tradición europea de los bitters. Su fórmula combina más de 30 hierbas aromáticas, cáscaras de cítricos, caramelo y una base de alcohol.
Durante años fue uno de los principales productos de Pini Hermanos & Cía, una de las compañías licoreras más importantes de Sudamérica, que llegó a vender 600.000 botellas por año.
Actualmente, el Pineral también forma parte de propuestas de coctelería. Una de ellas es el Pineral Julep, que combina el aperitivo con jugo de pomelo, lima, azúcar, menta y hielo.
De esta manera, cuatro bebidas con historias que se remontan a distintas épocas continúan formando parte del ritual del aperitivo en Argentina. Sus versiones tradicionales conviven con nuevas recetas en bares porteños, donde los clásicos encuentran otras formas de consumo.







