En agosto, las ventas crecieron apenas 12,7% interanual. La caída de la confianza y el encarecimiento del crédito frenaron un mercado que había mostrado fuerte dinamismo en el primer semestre.
Las ventas de artefactos para el hogar mostraron una marcada desaceleración en agosto, a pesar de la estabilidad de precios e incluso de la deflación en algunos productos. El cambio en el escenario macroeconómico y la caída de la confianza del consumidor explican el fenómeno.
Durante el primer semestre de 2025, el sector de bienes durables se benefició de un tipo de cambio estable, salarios en recuperación, mayor oferta de productos y financiación accesible. Ese escenario impulsó un crecimiento de entre 40% y 50% interanual en las ventas. Sin embargo, la situación cambió abruptamente en los últimos meses: en agosto, el incremento apenas llegó al 12,7%.
En julio la suba había sido del 16%, pero la comparación con un segundo semestre de 2024 más dinámico y el freno de la actividad económica hicieron evidente la ralentización. Según la consultora Nielsen, los precios de las 52 categorías relevadas subieron en promedio solo 1,9%, con varios rubros en baja.
«El mercado se va desinflando de a poco. El sector electrodomésticos tuvo un impulso fuerte en la primera mitad del año, pero esa foto empieza a desvanecerse», explicó Eduardo Echevarría, market CS manager de Nielsen.
Los datos de la Universidad Torcuato Di Tella confirmaron la tendencia: en septiembre, el Índice de Confianza del Consumidor volvió a caer, y el subíndice de disposición a comprar bienes durables se redujo 14,8%. Dentro de ese segmento, la intención de adquirir autos y casas cayó 21% y la de electrodomésticos, 10,7%.
El impacto no fue uniforme. Los celulares mostraron el freno más marcado: crecieron apenas 4,6% en volumen, con precios que subieron 7,2%. En contraste, otras categorías combinaron precios más bajos con mayores ventas.
- Lavarropas: ventas +33%, precios -8%.
- Televisores: ventas +19,7%, precios -2,9%.
- Heladeras: ventas +29%, precios -8%.
- Cocinas: ventas +14%, precios +14%.
- Aires acondicionados: ventas -7%, precios +2,2%.
La apertura importadora amplió la oferta y presionó a la baja los precios. En línea blanca, la mayor disponibilidad de marcas permitió a los consumidores acceder a promociones más agresivas. Entre los pequeños electrodomésticos, las cafeteras expreso, las freidoras de aire y las aspiradoras robot lideraron la demanda.
El debate por las importaciones y el financiamiento
En el sector advierten que la falta de planes de cuotas largas limita la recuperación de la demanda. «Conseguimos seis cuotas, pero los clientes esperan llegar a doce», señaló un directivo de una cadena.
A la vez, la competencia de productos importados genera deflación en varios segmentos y obliga a las cadenas a sostener participación a costa de rentabilidad. El volumen de importaciones en el primer semestre superó incluso al de 2017, en un contexto de mayor flexibilización.
La combinación de crédito más caro, pérdida de confianza y presión de la oferta importada explica por qué, aun con precios más bajos, el consumo de electrodomésticos perdió dinamismo en la segunda mitad del año.
Fuente: Infobae




