En agosto de 2024.
En agosto de 2024, Argentina experimentó una reversión en su balanza comercial con Brasil, registrando un déficit de 15 millones de dólares tras haber mantenido un superávit durante cinco meses consecutivos. El intercambio comercial entre ambos países alcanzó los 2.351 millones de dólares, una caída del 8,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, aunque con signos de estabilización en relación a las disminuciones más pronunciadas registradas en meses previos.
Las exportaciones argentinas hacia Brasil crecieron un 2,5% interanual, sumando 1.168 millones de dólares. Sin embargo, este incremento fue significativamente más moderado en comparación con el crecimiento del 20% registrado en julio, lo que sugiere una desaceleración en el ritmo de las ventas. Al mismo tiempo, las importaciones desde Brasil cayeron un 17,2%, alcanzando los 1.182,8 millones de dólares. Esta contracción, aunque considerable, fue menor que las caídas observadas en meses anteriores, lo que contribuyó a la aparición del déficit comercial.
Sectores clave del déficit
El sector automotriz fue uno de los más destacados en las importaciones desde Brasil. Las compras de vehículos automotores de pasajeros crecieron un 92%, representando 184,9 millones de dólares y el 15,6% del total importado desde Brasil. En el sector energético, se registró un aumento del 688,6% en las importaciones de aceites combustibles, sumando 53,8 millones de dólares. Sin embargo, otros rubros como las importaciones de soja cayeron un 100%, debido a la recuperación agrícola tras la sequía del año anterior.
En cuanto a las exportaciones argentinas hacia Brasil, el sector agroindustrial tuvo un desempeño destacado, con un aumento del 53,7% en las exportaciones de trigo y centeno sin moler, y un incremento del 48,4% en los envíos de queso y leche cuajada. El sector automotriz también mostró crecimiento, con un aumento del 27,5% en las exportaciones de partes y accesorios de vehículos.
Perspectivas para el futuro
Las perspectivas para el comercio bilateral entre Argentina y Brasil son mixtas. La desaceleración económica en Argentina y la apreciación del real brasileño podrían influir en las futuras importaciones. Asimismo, el crecimiento proyectado del 2% de la economía brasileña podría impulsar el comercio, aunque factores como la inflación y la volatilidad del real limitan el optimismo en torno a las exportaciones argentinas.




